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Pues a seguir presentando las películas que se proyectan el el BAFF. Espero que esta segunda entrada ya sea la última.

  • At the End of Daybreak: El cineasta malasio Ho Yuhang continúa imparable. En esta edición del BAFF hace doblete con 15 Malaysia, compendio de quince cortometrajes en torno a la realidad sociopolítica del país, y con este turbador y estético melodrama que dispara a la rígida moral de la sociedad malasia. Según cuenta el director, para el filme se inspiró en una noticia que vio en televisión sobre el asesinato de dos chicas, cuyo caso ha incorporado a una trama que sigue a Tuck Chai, un joven de 23 años que trata de huir de un ambiente familiar opresivo. Su madre es alcohólica y apenas le permite tener un espacio de libertad propio. A través de un chat conocerá a Ying, una colegiala de buena familia a punto de cumplir 16 años y en pleno despertar sexual. Cuando los padres de la chica descubran varios anticonceptivos en su habitación, acusarán a Tuck Chai de violación. El miedo, la rabia y la incomprensión provocarán que las emociones se desborden y que la situación se les escape a todos de las manos, desencadenando una espiral de violencia y un desenlace inesperado.
  • Café Noir: El debut en celuloide del crítico cinematográfico Jung Sung-il, uno de los más reputados de Corea del Sur, es un fascinante largometraje planteado como un díptico sobre la volubilidad de los sentimientos. Sin miedo a tomar como modelos tótems como la nouvelle vague y la literatura de Goethe y Dostoievsky, el trabajo está repleto de citas y referencias a la clásica historia sobre el amor no correspondido, el amor platónico que busca deshacerse de esa condición, el amor que acaba de algún modo definiendo parte de nuestra identidad. En este caso, la de un joven profesor cuya amante acaba de dejarle la víspera de Navidad. Esa misma noche se encuentra con un compañero mientras vaga por las calles de Seúl. Ya en la segunda parte, el protagonista acepta escuchar los problemas sentimentales de una joven, con la única condición de que no se enamorará de ella. Ensoñadora y magnética, la ópera prima de Jung Sung-il no sólo invoca a cierta tradición romántica, sino que también aúna en sus planos la reciente historia del cine surcoreano, de Hong Sang-soo a Bong Joon-ho o Kim Ki-duk.

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  • Dear Doctor: Nishikawa Miwa vuelve a incidir en la fina línea que separa la verdad del secreto en la que ha sido la película revelación del año pasado en Japón, elegida por la mayoría de los críticos como una de las mejores obras de 2009, y basada en la propia novela de la cineasta. Interpretada por el famoso artista rakugoka (comediante) Tsurube Shofukutei, Dear Doctor comienza con la desaparición de Ino, el médico de un pequeño pueblo del interior del país. El filme retrocede y nos sitúa en la llegada al municipio de Soma, un joven doctor que acaba de conseguir su título y se traslada hasta allí para trabajar bajo las órdenes del veterano médico, apreciadísimo por todos sus pacientes. Sin embargo, pese a que Soma se da cuenta de la enorme atención y cuidados que dedica en su trabajo, a la vez comienza a sospechar de su pericia como médico, intuyendo que el Dr. Ino oculta algún secreto. Lo que comienza como una amable comedia de choque generacional se acaba transformando en una suerte de relato de detectives y una disertación en torno a las consecuencias de la mentira.
  • Eatrip: Comer es una experiencia única, y Eatrip es toda una celebración del acto de cocinar y, sobre todo, de comer. La crítica gastronómica Yuri Nomura explora en este ensayo cinematográfico el placer que acompaña a uno de nuestros actos vitales a partir de entrevistas con personas anónimas y personalidades como el actor Tadanobu Asano, la cantante de pop Ua o el maestro de la ceremonia del té Sen Souoku. Un viaje por la gastronomía nipona y sus fascinantes rituales alimenticios.
  • Green Fish: Cuando Mak-dong vuelve del servicio militar, se encuentra con una ciudad hiperurbanizada y una familia más disfuncional que nunca. Desorientado, no tardará en caer en las garras de un gángster local. Green Fish no es, sin embargo, un film noir al uso. Auténtico puñetazo al sistema, la ópera prima de Lee Chang-dong toma elementos del género para dibujar un rechazo contundente a una sociedad que ha olvidado los valores tradicionales en pos de una ambición ciega. Una obra impactante.

TRAILER (más que un trailer es una escena).

  • I’m in Trouble!: Gran Premio ex aequo en la sección New Currents del Festival de Pusán, I’m in Trouble! es una comedia romántica que retrata las dudas de un joven treintañero aspirante a poeta cuya vida se encuentra en una encrucijada, incapaz de tomar ciertas decisiones, como continuar o no con su novia o buscar un trabajo estable. Un editor enamorado de la novia del protagonista y un abogado arrogante acaban por conformar esta galería de personajes a la deriva, perdidos ante la llegada de la madurez.
  • Jeonju Digital Project: Desde el año 2000, el Festival Internacional de Jeonju organiza el Jeonju Digital Project, una iniciativa en la que tres realizadores asiáticos dirigen un cortometraje rodado en digital. En su pasada edición, Hong Sang-soo, Naomi Kawase y Lav Diaz fueron los cineastas que le tomaron el pulso al nuevo dispositivo filmando tres trabajos bajo la premisa de la llegada de un extraño, ya fuera a la vida de alguien, a una comunidad o a un espacio. Hong Sang-soo incide en Lost in the Mountains en el sufrimiento de Misook al descubrir que su amiga ha estado acostándose con su amante. En Koma, Naomi Kawase explora las relaciones entre Japón y Corea y el peso de los fantasmas del pasado a partir de la historia de un hombre que regresa a su localidad para rendir honor a su abuelo, quien de joven le salvó la vida a un chico en ese mismo pueblo. Butterflies Have No Memories, de Lav Diaz, presenta el retrato de tres jóvenes en paro tras cerrar la mina en la que trabajaban, que pierden el tiempo emborrachándose, para ofrecernos un fresco devastador sobre la degradación de la naturaleza.
  • Manila Skies: Tras nueve años de silencio, la nueva película de Raymond Red no es solo la lucha de un hombre contra la hostil sociedad filipina, sino la del propio cineasta contra un medio tan caótico como el día a día en su país. Inspirada levemente en hechos reales, Manila Skies muestra la historia de un hombre que llega a la ciudad en busca de una vida mejor. En su periplo urbano, perderá su trabajo, se unirá a una banda de delincuentes y su desesperanza le llevará a tomar una drástica decisión.
  • Memories of Murder: Considerada la mejor película coreana de la pasada década, la trama, humor negro y singularidades de este thriller memorable han sido imitados hasta la saciedad. Relato en flashback de la caza sin cuartel del primer asesino en serie coreano, el filme narra con magistral ironía y absurdidad la desesperación de los detectives encargados del caso. Song Kang-ho deslumbra en esta crónica policial llena de cabos sueltos y oportunidades perdidas que funciona como un fiel reflejo de la situación política del país en la época.
  • Rough Cut: Soo Ta, superestrella del cine de acción, no deja de tener problemas en los rodajes tras enviar al hospital a dos de sus compañeros de reparto. Ningún actor quiere trabajar con él, hasta que un día conoce a un gángster a quien ofrece un papel en su próxima película. El matón accederá con una condición: que ninguna escena sea trucada. Vidas paralelas, acción, adrenalina y mucha testosterona se cruzan en el debut del protegido de Kim Ki-duk, todo un bombazo sorpresa en Corea.
  • Summer Wars: Una de las mejores películas de animación de los últimos tiempos, Summer Wars está protagonizada por un genio adolescente de las matemáticas que vive sumergido en el mundo virtual de Oz, una especie de Facebook del futuro. Cargada de acción, fantasía y con reminiscencias tanto de Miyazaki como de Takashi Murakami, esta deslumbrante cinta de animación ha sido dirigida por Mamoru Hosoda, que en esta ocasión vuelve a contar con el director artístico de películas como El Viaje de Chihiro o La Princesa Mononoke.
  • Squalor: Estructurada en cuatro episodios sobre cuatro hombres en plena crisis de masculinidad, Squalor sigue a sus personajes por el paisaje de la Manila contemporánea. Distanciados entre sí por la teoría de los seis grados de separación, jamás llegarán a cruzarse y verse las caras. Mientras, vemos sus derivas emocionales, sus preocupaciones, sacrificios y límites éticos, sexuales y personales, siempre a través de una cámara de voluntad hiperrealista que apenas deja espacio para los sueños.

  • The Day a Pig Fell into the Well: La irrupción de Hong Sang-soo como director de largometrajes supuso una bocanada de aire fresco en el cine coreano, y ya en este filme quedan patentes el estilo, las obsesiones e intereses que el director ha ido puliendo a lo largo de su carrera. En este caso, a través de un cuento cruel que explora las vidas de dos hombres y dos mujeres cuyas existencias quedan marcadas por la hipocresía, el deseo y la infidelidad.

Sin trailer

  • The King of Jail Breakers: Para su debut como director, el famoso actor y humorista Itsuji Itao -Tokyo Gore Police, Love Exposure (BAFF 2009)-, se aleja del cine de género que le ha hecho célebre para ahondar en las raíces de la obsesión en este drama de acción carcelaria. Japón, finales de los años veinte. Masayuki Suzuki es un prisionero en constante fuga: cada vez que es encarcelado, logra escaparse. No importa cuantas cadenas o cerrojos le priven de la libertad, porque siempre acaba saliendo de su celda. Pero el Rey de la evasión, como le ha apodado la población, nunca consigue permanecer mucho tiempo al otro lado de los barrotes. Uno de sus carceleros, intrigado por la turbadora personalidad de Suzuki, trata de descifrar la pulsión que lo lleva a dejarse encarcelar y volver a escaparse. Itao, además de dirigir el filme, interpreta a Suzuki y lo hace con una determinación brutal: sin pronunciar una palabra en toda la película, estoico y enigmático, en un registro muy contrario al que ha acostumbrado al público.
  • The Housemaid: Dong-sik inicia una relación ilícita con la doncella cuando su mujer embarazada va a visitar a su familia. A partir de entonces, la casa se convertirá en un infierno. La tensión y el ambiente malsano nos llevan a un final retorcido que hace de este melodrama una película hipnótica y sorprendente. Martin Scorsese se fijó en este clásico del cine coreano, un ejercicio de terror psicológico y claustrofóbico de turbadora estética, para restaurarlo en la World Cinema Foundation el año 2008.
  • Villon’s Wife: El nipón Kichitaro Negishi regresa al BAFF con esta adaptación de Villon no Tsuma, la novela semiautobiográfica de Osamu Dazai de 1947, a su vez inspirada en el malogrado poeta francés François Villon. La película, uno de los diferentes homenajes que recibió el escritor con motivo del centenario de su nacimiento el año pasado, supone el regreso a las pantallas del BAFF de uno de los actores favoritos del público del festival, el hiperactivo Tadanobu Asano, quien aquí encarna a Otani, un escritor alcohólico y autodestructivo en el Tokio de la posguerra. Antes que el genio torturado del personaje interpretado por el actor, el protagonismo lo asume su sufrida y enamorada esposa, Sachi, que se mantendrá a su lado a lo largo de los años a pesar de las deudas, los abusos, el alcohol y sus escarceos con otras mujeres. Con una puesta en escena impecable de tempo clásico, Negishi retrata una historia de época sobre el valor del amor y el sacrificio que busca huir de los juicios rápidos en su exposición de los diferentes dilemas que atraviesan los protagonistas.

Pues hasta aquí las entradas del BAFF. Espero que disfruteis de este festival. Yo espero poder ir a ver varias de estas películas y después reseñalar aquí.

Sed Frikis

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